lunes, 28 de mayo de 2012

PENSAMIENTOS DE UNA MADRE DE UN NIÑO SAHARAUI QUE VIENE DE VACACIONES

Qué decisión difícil la de dejar marchar a un país extraño a nuestros hijos. Eso de tomar conciencia que nuestros hijos crecen, eso de convencernos que nuestros hijos son hijos de una vida en el exilio. En ese momento las madres pensamos en todo, desde ¿Qué familia acogería a mi hijo?, le cuidaran bien, le querrán, se adaptara a las costumbres españolas.
En ese momento, las madres tomamos conciencia de que es lo mejor para nuestros hijos, ya que nuestros pequeños pasarán reconocimientos médicos en España, completaran las carencias nutricionales que aquí no les podemos dar. Disfrutaran de la playa y el mar que a nosotras nos negaron los invasores de nuestra tierra. Por un tiempo disfrutaran de una refrescante brisa de paz y libertad aunque por su corta edad aun no lo aprecien llegara el día que recuerden esos maravillosos veranos en España.
Cuando nos toca desprendernos de ellos, cuando debemos dejarlos en manos de las asociaciones, muchos sentimientos vienen a nuestra mente. Nos consolamos pensando que miles de madres han pasado por esto cuando dejaron por primera vez marchar a sus hijos, con la misma preocupación con que nosotras lo hacemos ahora con nuestros hijos...
¿Que algo pueda ocurrirles? ¿Que puedan lastimarse? ¿Que puedan llorar? ¿Que puedan necesitarnos? Ésas y muchas otras preguntas son las que nos invaden al estar lejos de ellos durante estos dos meses.
Definitivamente, gracias a las familias acogedoras, gracias a su paciencia, gracias a su dedicación, gracias a su inmenso corazón, es que, acercándonos a la hora de la marcha y con la tristeza de tener que despedirnos de nuestros hijos, no tengo más que palabras de agradecimiento.
Ustedes formaran parte de nuestra familia, de los progresos de nuestros hijos.... Formaran parte importante de su crecimiento. Y eso no se olvida, ustedes siempre estarán presentes en nuestros corazones.
Con el orgullo de participar en el proyecto vacaciones en paz, con el orgullo de no haberme equivocado, y con el orgullo de reconocer la calidad humana de todas las personas que trabajan por y para el pueblo saharaui, me despido.


Nguia Salama Abdu
Aaiun campamentos refugiados saharauis, abril 2012
(De la página de Facebook "Salvemos Vacaciones en Paz")

martes, 22 de mayo de 2012

A POR EL MAR ROBADO

Permitidme, amigos poetas saharauis (no sé cómo me atrevo), poner mi granito de arena, un trocito de mi corazón que se me ha escapado cuando he recibido el libro con vuestros poemas..

Amigo, hermano,
hay que seguir la nube liberada
y perseguir estrellas luminosas,
son muchos años ya de arena y nada,
de cárcel y de heridas dolorosas.

A por el mar, que nos está llamando
con el sonido de nuestras caracolas,
que pasaremos sobre el muro derribado,
para sentir la tierra y sembrar las rosas.

Tendremos que tender todas las manos
para desterrar las ilusiones rotas,
soñar codo a codo la victoria
y llenar de risas y besos nuestras bocas.

La libertad nos espera,poderosa,
en el Sáhara libre y soberano,
para poner el verde sobre el blanco
y llevarles las estrellas rojas
a los corazones desilusionados.

Amigo, hermano,
Recorreremos juntos el camino
compartiendo los sueños y los cantos
gritando nuestro amor y nuestra fuerza
y nos tendrán que dar el mar robado.”
                                                                       Esperanza Jaén.

sábado, 5 de mayo de 2012

En el día de las madres

No me gustan mucho los días de... porque la mayoría esconden intereses comerciales o felicitaciones de simple cumplimiento. Pero quisiera tener mañana presente a Lala, esta mujer preciosa que sostiene en brazos a su hijo Sidahmed.
No sabría definir con palabras todo lo que me une a ella. Cuando hablamos por teléfono, como no nos entendemos, terminamos por reirnos y darnos besos. Muchas veces cuando estoy hablando con Sidahmed y Dadah y miro sus ojos me acuerdo de ella. Y la impotencia y la emoción se hacen un nudo en mi garganta.
 Lala, quisiera decirte tantas cosas, quisiera explicarte cómo van creciendo tus chicos, sus ilusiones, sus temores, sus sueños...quisiera contarte todo el amor que te tienen y sobre todo quisiera darte las gracias con todo mi corazón por la confianza que tienes en mí.
Tus hijos, nuestros hijos, no os olvidan, ni a tí ni la lucha por el Sáhara Libre, están muy orgullosos de sus raíces. Lo estamos todos porque si ellos se consideran también andaluces, nosotros también nos sentimos saharauis.
Lala, seguro que donde estás no serás consciente mañana de que es el "Día de la Madre", pero no te hace falta porque ayer, hoy, mañana, pasado mañana y todos los días recordarás a tus chicos. Quiero mandarte desde aquí todo mi amor, el mismo que procuro darle a Dadah y Sidahmed, y sigo rezando a Dios porque un día podamos disfrutar juntas a nuestros hijos en una playa de Dajla.