
Como todos los años, nuestro amigo Paco ya está en Centroamérica. Como siempre, viaja cargado de ilusión y con muchas ganas de ver cómo marchan los proyectos, y seguro que vuelve con alguno más.
Este año no va solo. Le acompañan un matrimonio de su parroquia, él es médico y ella enfermera, y llevan un proyecto sanitario que desarrollarán en la parroquia de nuestro amigo Alcides.
Hoy, Pilar, una chica preciosa de veintipocos años, está viajando para pasar su tiempo de ocio llevando a cabo un proyecto de atención sanitaria en plena selva de la República Dominicana. También ella viaja cargada de ilusión y seguro que algunos de sus compañeros de Facultad no entienden su opción y no se explican el por qué.
En nuestra sociedad, donde todo se compra y se vende, incluida la solidaridad, el testimonio de estas cuatro personas me parece fantástico. Sobre todo porque nos cuestiona, nos hace pensar en qué es lo que les mueve de pasar un verano al fresquito y descansando, a estar durante un mes trabajando en una tierra lejana y exponiendo la salud.
En nuestra sociedad, donde todo se compra y se vende, incluida la solidaridad, el testimonio de estas cuatro personas me parece fantástico. Sobre todo porque nos cuestiona, nos hace pensar en qué es lo que les mueve de pasar un verano al fresquito y descansando, a estar durante un mes trabajando en una tierra lejana y exponiendo la salud.
A esa solidaridad es a la que llamo solidaridad con mayúsculas. No se queda en firmar un panfleto, acudir a una manifestación, o hablar desde nuestro sillón de lo injusto que es el mundo. Es entrega y amor a los demás, sin pedir nada a cambio. Es solidaridad con caras y nombres propios, no solidaridad de números, siglas o justificación para cubrir expedientes, sean humanos o divinos.
Desde aquí les mandamos a los cuatro un abrazo fuerte. A ellos y a sus familias que dejan aquí esperando impacientes su vuelta. Os deseamos todo lo mejor.
Gracias por demostrarnos que la utopía de un mundo nuevo aún es posible.
Foto: Paco Muñoz, Paqui y Paco, en El Salvador, ante un retrato de San Romero de América.

