viernes, 16 de mayo de 2008

NUESTRO "HIJO DE LA NUBE"

A los saharauis les llaman en el desierto los hijos de la nube, porque dicen que siempre iban trasladándose de un sitio a otro, siguiendo a las nubes.
Por eso creo que es la frase que mejor puede describir a Dadah. Si bien no ha sido detrás de la nube, su vida es un contínuo ir y venir. Empezó su peregrinar a los nueve años, de los Campamentos a Cuba, a estudiar Secundaria y después un módulo profesional. A los 18 años, vuelta a los campamentos, después de varios meses allí, a España, a Alicante, Sevilla y después Lebrija.
Cuando llegó de visita como hermano mayor de Wahba, no imáginábamos lo que significaría después para toda esta familia. Cuando nos pidió ayuda para legalizar su situación, entonces sí que empezó su verdadero peregrinar, y no precisamente tras la nube, sino tras las colas de extranjería, en la Comisaría tercermundista de la Gavidia, entre corredores que parecían revivir las películas de los interrogatorios fascistas.
Jamás he sentido tal impotencia, ni me he avergonzado más de pertenecer a este país, que cuando he compartido con él las injusticias que se cometen con una persona por el mero hecho de ser extranjero y querer trabajar para ayudar a su familia. Denegación tras denegación, recurso tras recurso, y por fin, por una regularización, llegaron sus papeles. Si además de ser extranjero, eres saharaui, es el colmo: "..pero tú que eres, argelino?", "no puedes poner saharaui en nacionalidad"...
Después ha recorrido no sé cuantos lugares, no sé cuantos trabajos distintos...hijo de la nube. Siempre detrás de un sueño, siempre volviendo a casa, su "campamento base", ganándose el cariño de toda nuestra familia, en Lebrija y en Cantabria, sintiéndose siempre hermano mayor de Ana, dando todo el corazón a quien estaba a su lado.
También ha sido hijo de la nube en otros aspectos más personales... a buen entendedor...
Hoy, que sigue buscando su nube allá por Rota, queremos transmitirle todo nuestro amor con una canción maravillosa que nuestro amigo Victor Valera compuso para él.
Escuchadla atentamente y reconoceréis su historia...
Por supuesto, la canción se titula "Hijo de la nube":


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso el texto y la canción
Un beso enorme para mis guapos sobrinos
Aurora

Anónimo dijo...

Querido dadah, me emociono cada vez que oigo la canción. a Victor no le hizo falta conocerte en persona, sabes que me encantaría que lo que dice la canción se cumpliera.
Desde aquí, desde tu casa, te mando muchos besos, ánimo, paciencia y...fe. Ya verás como el tiempo pone a cada cual en el lugar que le pertenece.
Yo mientras tanto sigo rezando al Dios al que tú llamas Allah y yo Jesús, para que os eche una manilla.
Estoy segura de que encontraréis vuestra nube común.En la vida nada pasa por casualidad. Todo tiene su porqué.
Ya sabeis que no pierdo la esperanza de ir de madrina...

desde Lebrija para el mundo dijo...

Es un texto precioso que pone el vello de punta y el corazón tierno,
máxime cuando se conoce la realida y se sabe que nada es inventado.
Besos de Antonia