miércoles, 11 de junio de 2008

SOLIDARIDAD CON MAYÚSCULAS


Como todos los años, nuestro amigo Paco ya está en Centroamérica. Como siempre, viaja cargado de ilusión y con muchas ganas de ver cómo marchan los proyectos, y seguro que vuelve con alguno más.
Este año no va solo. Le acompañan un matrimonio de su parroquia, él es médico y ella enfermera, y llevan un proyecto sanitario que desarrollarán en la parroquia de nuestro amigo Alcides.
Hoy, Pilar, una chica preciosa de veintipocos años, está viajando para pasar su tiempo de ocio llevando a cabo un proyecto de atención sanitaria en plena selva de la República Dominicana. También ella viaja cargada de ilusión y seguro que algunos de sus compañeros de Facultad no entienden su opción y no se explican el por qué.
En nuestra sociedad, donde todo se compra y se vende, incluida la solidaridad, el testimonio de estas cuatro personas me parece fantástico. Sobre todo porque nos cuestiona, nos hace pensar en qué es lo que les mueve de pasar un verano al fresquito y descansando, a estar durante un mes trabajando en una tierra lejana y exponiendo la salud.
A esa solidaridad es a la que llamo solidaridad con mayúsculas. No se queda en firmar un panfleto, acudir a una manifestación, o hablar desde nuestro sillón de lo injusto que es el mundo. Es entrega y amor a los demás, sin pedir nada a cambio. Es solidaridad con caras y nombres propios, no solidaridad de números, siglas o justificación para cubrir expedientes, sean humanos o divinos.
Desde aquí les mandamos a los cuatro un abrazo fuerte. A ellos y a sus familias que dejan aquí esperando impacientes su vuelta. Os deseamos todo lo mejor.

Gracias por demostrarnos que la utopía de un mundo nuevo aún es posible.

Foto: Paco Muñoz, Paqui y Paco, en El Salvador, ante un retrato de San Romero de América.

5 comentarios:

Unknown dijo...

Completamente de acuerdo. Hay gente que hace que el mundo sea más amable.
Un beso

Anónimo dijo...

Es verdad, Antònia, hacen el mundo más amable. Desde aquí quisiera mandar un beso a las familias de estas cuatro personas, en especial a la madre de Pilar, que aunque ahora está tristona pensando en su niña, puedo ver en sus ojos cuando habla de ella la satisfacción y el orgullo de estar apoyando a su hija en su noble tarea.
Chany, un beso, pues Pilar es muy afortunada por tener una madre como tú.

Unknown dijo...

Espe en el blog de la plataforma de Lebrija os he dejado la traducción de la canción del vídeo promocional de las vacaciones en paz.
Besos

FAMILIA BARREDA-JAÉN-HAMADA-RIVAS dijo...

Antónia, muchas gracias. La canción es preciosa y las imágenes, qué decirte.
Cuando pueda la meteré en este blog, ando apurailla de tiempo con las evaluaciones.
Un beso desde Lebrija.

Anónimo dijo...

Hay personas que estan toda su vida hablando de ayudar a los demás, de la solidaridad, de que este mundo no es justo... y se dedican a rezar pensando que su Dios es tan grande que con sus rezos cambiaran el mundo...no saben que la grandeza de este nuestro Dios está en su sencillez,en hacer las cosas por tí mismo, en no abandonarte a tu comodidad, por eso el ejemplo de estas personas me parece un gran acto de generosidad y me hace sentir tan poca cosa...Un OLE a este cura tan amigo, a esta pareja tan unida y a esa niña que no conozco pero que conociendo a su madre no se podía esperar otra cosa.Un abrazo a todos ellos y que su ejemplo nos haga pensar. Mari Jaén.