El día 5 de Noviembre, celebrábamos con alegría el cumpleaños de Fatimetu. Al día siguiente se cumlieron 33 años de que su madre, Lehbeila, siendo una niña como las de esta fotografía, con toda su familia y todo su pueblo, fueron expulsados, perseguidos y bombardeados hasta llegar a territorio argelino: era la Marcha verde.Qué triste aniversario. Cuando Fatimetu apagaba la velita de su tarta, pensaba en la injusticia , y en la vergonzosa postura del gobierno de España. Fue una traición hace 33 años, y sigue siendo una traición ahora.
¿Por qué no escucharán los gobiernos las voces de los pueblos?
La monarquía feudal de Marruecos, ¿por qué ignora el sufrimiento del pueblo marroquí, tiranizado, silenciado y reprimido? ¿por qué mantiene su férrea postura de defender lo indefendible, sabiendo que el pueblo saharaui nunca será marroquí, ni de nombre ni de corazón?
¿Y nuestro gobierno? ¿acaso no se acuerda cuando acusaba al anterior de no oir la voz del pueblo, en las manifestaciones en las que gritábamos NO a la guerra?
Ahora es él quien no quiere escuchar todas nuestras voces. Y es que, aunque le pese, el pueblo español quiere que el Sáhara sea un país libre. Lo volveremos a gritar miles y miles de personas el próximo día 15 en Madrid.
Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver y no hay peor sordo que el que no quiere oir.
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