sábado, 25 de abril de 2009

CARTA DEL SÁHARA

Esta mañana, y gracias a nuestro amigo Bilbo que ha ejercido de mensajero, hemos recibido carta del Sáhara.
Y la verdad no sé porqué hablo en singular, pues en un sobre abultado, apretujado por metros de cinta adhesiva, venían cinco, de Shirifa, de Salma, de Zoura, de Laluha... en realidad todos de la misma familia, pero todos han querido escribir.
Saludos interminables, y me acordaba de Shirifa, seguro que cuando dictaba la carta sonreía pensando en cómo quiero ahorrar saludos personalizados con el " todos lebess", que según Ana siempre repetía al hablar de mí.
Cuando recibí la carta estaba sola en casa. Lo dejé todo y la abrí nerviosa e impaciente. Sabía por Bilbo que los visitó que están bien, y por ellos que se alegraron mucho con nuestras noticias, pero necesitaba el contacto físico, el mirar y tocar sus cartas es un poco como el abrazo que no les puedo dar.

Y enseguida... el olor. Toda la casa se llenó de olor a Sáhara, olor a incienso, a henna... Y los sentimientos encontrados de cariño, rabia e impotencia, esa mezcla explosiva que no se puede explicar, después las pulseras, y la henna con las plantillas de flores que ya estoy deseosa de ver en mis manos.
Recibir carta del Sáhara es sentirlos más cerca, las cartas son manos tendidas buscando otras manos y sus palabras ( nunca he leído en ninguna de ellas ni una pequeña queja sobre su situación ) son signos de una hermandad que ningún " ZPrucho" de turno podrá destruir.
Al final de las cartas, una frase en todas, que siempre me da escalofríos: "Toda la patria o el martirio". Y siempre el deseo ferviente de que no tengan nunca que elegir, de que al final la justicia gane la partida.


5 comentarios:

Unknown dijo...

No sabes cómo te entiendo. Ese olor que se expande por la casa cuando abres algún cajón en donde guardas las melfas, y sobre todo los collares de clavo.
Un beso.
Bilbo es una gran persona y muy buena gente.

FAMILIA BARREDA-JAÉN-HAMADA-RIVAS dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Antònia. No conozco a Bilbo personalmente, pero sigo su blog a menudo, y en lo que escribimos se transparenta como somos. Ha sido muy amable en llevarnos cartas y nos ha enviado el paquete que hemos recibido hoy.
Espero que en la mani de este año nos veamos, tengo ganas de conoceerlo, y a tí también.
Un beso.

bilbo dijo...

No se como agrader vuestras palabras. Pienso que cualquiera hace lo mismo. Puede que sea un poco egoista al hacer de cartero pues no os podéis imaginar la inmensa alegria que me produce el sentirme util y poder ver las caras de las familias cuando llego a sus jaimas portando noticias de sus familias españolas.
Y ¿habrá algo mas grande que poder sentir mas cerca a la gente que quieres por una simple carta?

Abrazos.

Juan Francisco dijo...

Ahora mismo, escribiendo, tengo sobre mi cabeza un collar de clavos. Quiero dedicaros un pequeño poema titulado "Hoy me ha llegado carta".
Hoy he tenido carta de mi gente./ Ha llegado de allende las fronteras/ y ha traido el anhelo mas vehemente.../ las palabras mas dulces... mas sinceras./ Entre sus líneas escondidos vienen/ el olor de la jaima... del desierto.../ y saludos de aquellos que me quieren/ en apretado haz... ¡dulce concierto!/Me dicen que la niña está estudiando,/que apenas si la ven... porque está interna/ y que el tiempo despacio va pasando/sin las prisas de aquí... ¡vida moderna!/ Que aprita el sol, que vienen los calores/ que la niña se encuentra preparada/ para venir a España. Los mejores/ ya tienen una plaza asegurada./ Y vendrán otra vez cual golondrinas/ a repartir un poco de ilusión,/ a diafrutar nadando en las piscinas.../ y alegrarnos un poco el corazón./ Hoy he tenido carta de mi gente./ Ha llegado hasta mí desde la arena./Y me trae el cariño mas vehemente,/ de la gente mas dulce... ¡la mas buena!
La primera carta que recibimos en el 99. Despues ha habido muchas, pero la emoción ha sido siempre igual. Un saludo. Juan.

FAMILIA BARREDA-JAÉN-HAMADA-RIVAS dijo...

También la emoción ha sido la protagonista al leer tan bello poema. Gracias Juan, recibir carta del Sáhara es tenerlos un poquito más cerca, y como dices muy bien es como si el tiempo en esos minutos se detuviese.