jueves, 23 de mayo de 2013

SE VEÍA VENIR


Se veía venir.
La decisión de no renovar a José Chamizo no ha sido una sorpresa. Han sido 17 años de escucha, de acogida, de manos abiertas, de viajes interminables, de líos y más líos. Porque la persona que opta por el mundo de los necesitados, siempre está en un lío continuo.
Conocí a Pepe hace muchos años, coincidimos varias veces en Asambleas y Jornadas sobre drogodependencias. Él entonces, como ahora, dedicaba su vida a defender y acompañar a personas afectadas y sus familiares. Siempre pendiente de todos, con su habitual dulzura que no ha estado nunca reñida con la valentía de denunciar de forma clara y contundente, incluso a veces poniendo en riesgo su propia vida.
Cuando le nombraron Defensor del Pueblo Andaluz, pensé que nadie podría desempeñar mejor que él ese trabajo, porque en definitiva es lo que venía haciendo hasta ahora. Este cargo le proporcionó recursos y cobertura institucional hasta que sus denuncias y quejas empezaron a tener como destinatarios a los políticos que lo habían nombrado.
Siempre ha estado dispuesto a participar en todo aquello que se le requería. Todavía recuerdo las caras de mis alumnos cuando les hablaba de los inmigrantes, de los menores y de la interculturalidad, resaltando siempre a la escuela como el único marco en el que se estaba desarrollando, ya que las instituciones no pasaban de considerar a la sociedad como “multicultural”. En aquella charla surgió mi pasión por pasar del “multi” al “inter”, y comencé a organizar actos y jornadas interculturales en mi Instituto. Pepe: Gracias, a ti te debo ese maravilloso descubrimiento.
También nos has acompañado tres veces en Asambleas de la Plataforma, cuando hablaba contigo era como si el tiempo transcurrido no hubiese pasado, porque aunque cambiaban los temas, tú eras el mismo luchador incansable que siempre acababas dándonos ánimos para seguir, recordándonos que la Utopía sigue siendo posible si luchamos por ella.
La causa saharaui nos volvió a unir de nuevo, defendiste el informe “El Oasis de la Memoria”, junto a tu amiga Aminetu Haidar. La causa saharaui, otra de tus pasiones, otra de tus luchas en las que alzas tu voz fuerte y clara contra las Violaciones continuas de Marruecos en el Sáhara Occidental.
Ayer cuando me enteré que nuestros representantes democráticos decidieron echarte, sentí una gran tristeza. Porque pensé que si esa democracia tiene miedo de la verdad y la justicia, es como un globo que pierde altura porque se le escapa el gas que lo eleva.
Sé que tarde o temprano, las personas que van como tú, diciendo las cosas como son, sin caretas ni paños calientes, no acaban bien con el poder.
Aunque no seas oficialmente Defensor del Pueblo Andaluz, siempre vas a seguir siendo un ejemplo de honradez y coherencia.
Tu ternura revolucionaria va a seguir siempre animando mi corazón y el de todas las personas a las que has abierto las puertas de tu despacho y de tu vida.
Es un inmenso orgullo caminar contigo contra las drogodependencias, en el apoyo a menores, en la interculturalidad, en la causa saharaui.
Eres un referente y un amigo, y doy gracias al Dios liberador en el que los dos creemos, por ti, Pepe, por demostrarnos que es posible vivir creyendo en el Amor al otro, y que la mayor felicidad es compartir la lucha, entregar la vida, defender a los sin voz, como hizo Él.

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